domingo, 1 de noviembre de 2009

Pocas de cal y muchas de arena... Mi experiencia teatral! (Parte II de III)

Los personajes que amé fueron fragmentos en una gran propuesta. Recuerdo que al cursar, en mis estudios universitarios, la materia "Artes Escénicas", dictada por José y Virgi, nos tocó seleccionar una obra de la madre patria, de España. No había muchas opciones, pero la elegida fue "La Casa de Bernalda Alba" de uno de mis dramaturgos favoritos, también escritor y poeta español, el hermoso Federico García Lorca. La fracción fue de 10 minutos, o menos. Y yo era La Poncia. Fue genial.

La Poncia, la mujer de servicio confidente de la dueña, de la correcta Bernarda, la criada principal de la casa, sí, esa mujer. Me encantó su sencillez, sus palabras populares y sabias. Es curioso que los dos personajes que me maravillaron los llevé vestidos con el mismo suéter negro cuello de tortuga y con faldas negras parecidas. Esa fue una de cal arenosa.

El cuarto año lo abandoné. Estaba con mis problemas personales y me obstinaba ver, de vez en cuando, la hipocresía y el desdén de cierto grupo (personas particulares, que se consideran unos divos como si hubiesen obtenido el Premio Nacional de Teatro o algún Oscar por mejor actuación, lo cual comprendería si fuera el caso) a los que éramos simples mortales.

Sentía que me comenzaba a afectar el teatro y eso sí que no lo permitíría. Además, tendría de nuevo que audicionar para "Diálogos de Carmelita" de Georges Bernanos y no quería pasar por la vergüenza nuevamente de que me dijeran "Gracias pero no, eres pueblo" y luego una frase de cierre para calmar "No hay personaje pequeño".

El último personaje de mi estadía con Teatro UCAB fue Kathy. Ella fue mi favorita, le agarré mucho cariño. A Kathy la defino como una loca comunista, una hippie malcríada y una marihuanera guerrera, que pertenece a la obra absurda "Seis personajes sin sentido" del dramaturgo y escritor español Alfonso Vallejo escrita en los años 70. Era comedia esa porción en la obra "Variaciones sobre un mismo tema: Un ejercicio sobre la libertad" dirigida por Virginia.

Me presenté una vez. Y para lo patética que era actuando (o así me consideraba en ese momento), me llenó de satisfacción cuando la esposa de José me felicitó y dijo que la hice reir, que le encantó mi actuación. Fue Mágico, no glorioso, sino estupendo (ella no es amiga mía cabe destacar). Por primera vez pensé que tenía alguna posibilidad de creerme actriz y no árbol 1, árbol 3000 u hoja de árbol.

Luego ocurrió mi decepción teatral. Meses después ensayábamos para volver a presentar la obra en la UCAB, y faltando 3 días previos a las dos únicas presentaciones ocurrió lo inesperado. Mi querida Virgi (sin ironías) me partío el corazón teatralmente. Me dijo que era un desastre, que no era buena actriz, no tenía ese talento, y que no podía mostrarme al público. Sólo tenía un único chance para ensayar y ver si era posible que yo apareciera en la obra. No podía asistir por un taller relacionado con mi gran pasión que es el cine. Simplemente nop.

Qué deprimente que de 30 o 40 actores en escena yo era la peor. Además, mi personaje era compartido y mi hermana Kathy lo hacía mil veces mejor que yop (Fue buuurda de chimbo... Aunque quiero mucho a mi hermana, sí, mi compañera Dany que es un ángel, ella es increíble). Supongo que no era lo suficientemente digna para compartir escena con los otros. Ciertamente, nadie es indispensable o por lo menos lorelorediaz no lo era. Este fue la gota de arena que rompió la burbuja de cristal.

Lo más irónico fue la petición de Virgi de asistir a las presentaciones aunque no dijera nada (ojo, no como espectadora) y la llamada de una compañera para pedirme mi vestuaio ya que no pertenecía a la obra. Fue duro, pero superable, tengo una vida que no dependía de ese mundo. Realmente fue fino conocer otro grupo de teatro antes de ensayar de nuevo a Kathy. Gracias Teatro UCAB por la gran parte, enorme, de mi experiencia teatral... Pocas de cal y muchas de arena!

Esta es la segunda parte de esta cuento reflexivo porque a pesar de esto conocí gente maravillosa y especial, logré algunos de mis objetivos cuando audicioné hace 5 años: Valentía al hablar, mayor seguridad... Todavía me pongo nerviosa con público, pero ahora lo disimulo bien (Además esto me sirvió, sirve y servirá para mis otras pasiones audiovisuales). Gracias Virgi, gracias José y gracias Ana por conocerlos y enseñar parte de sus capacidades, talentos y magias teatrales.

1 comentario:

Chache dijo...

La verdad que en éste (MUNDILLO) en muchísimas ocasiones recibes más arena que cal. Pero, creo que es bueno que así sea... de no ser así estaríamos llenos de estrellas egocéntricas que no valoran absolutamente nada...

y fíjate que siendo la cosa como es... está lleno el mundo de ellas (superestrellas)

Un consejo: si tienes un sueño, persíguelo, nunca tires la toalla... quizá no hayas encontrado la persona/s adecuadas para poder conseguirlo.


Un abrazo, sigue escribiendo, me encanta como lo haces.